3 Tips para el mantenimiento de tu auto: Frenos, Correas y Mangueras

1-Reemplaza las pastillas de freno cada 32 000 km (20 000 millas). Un fallo en los frenos podría resultar extremadamente peligroso. Si crees que los frenos están fallando, debes repararlos de inmediato. Para realizar este procedimiento por tu cuenta, debes aflojar las tuercas y luego elevar el vehículo con una gata. Utiliza unos soportes de gata para sostener el automóvil y luego retira las tuercas de las ruedas. Ubica la mordaza de frenos (que se parece a un tornillo de banco sujetado al rotor circular) y retira los 2 tornillos que la sujetan en su lugar. Deslízala fuera del rotor y utiliza una abrazadera en C para comprimir el pistón nuevamente dentro de la mordaza.

En ese punto, puedes instalar las nuevas pastillas de freno dentro la mordaza deslizándolas en su lugar donde se encontraban las antiguas.
Retira la abrazadera en C, coloca la mordaza nuevamente sobre el rotor y luego vuelve a insertar los 2 pernos que lo sostienen en su lugar.
Repite ese procedimiento sobre el otro lado. Luego, vuelve a colocar las ruedas y baja el automóvil.

2-Cambia las correas desgastadas o dañadas. Debes examinar las correas para detectar signos de grietas o desgaste avanzado (por ejemplo, marcas de frotamiento). Luego, verifica la tensión de la correa para asegurarte de que no se haya estirado. Si detectas indicios de daño o la correa no presenta suficiente tensión, debes cambiarla. Inserta una llave de cubo en la abertura de la polea del tensor automático y gírala hacia la izquierda si el automóvil está equipado con una. De lo contrario, puedes aflojar los 2 pernos que sujetan el alternador sobre el soporte para liberar la tensión en la correa. Deslízalo fuera de todas las poleas y luego coloca el nuevo en su lugar.

Asegúrate de seguir el diagrama de la calcomanía del compartimiento del motor (o el manual de reparación de aplicación específica) al pasar la correa nueva a través de las poleas.
Utiliza la llave de cubo sobre el tensor automático o aplica presión al alternador para agregar tensión a la correa. Luego, libera la polea del tensor o ajusta los pernos del alternador en su lugar para mantener la correa ajustada.

3-Reemplaza las mangueras agrietadas o dañadas. Con el capó abierto, debes observar por encima de las mangueras de goma en el compartimiento del motor para detectar indicios de daños. Si encuentras una manguera dañada, debes colocar una bandeja de drenaje debajo de ella y aflojar sus abrazaderas con unos alicates o un destornillador. Retira la manguera y llévala a una tienda local de autopartes para conseguir un reemplazo de la longitud y el diámetro interior correctos.[11]

Instala la manguera nueva en lugar de la anterior y vuelve a ajustar las abrazaderas.
Agrega una mezcla de agua y refrigerante en partes iguales al depósito hasta que alcance la línea de “lleno” una vez que hayas terminado.

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